Introducción
Ya lo decidiste: vas a rescatar a un perro de la calle para integrarlo a tu familia. Y aunque creas que solo debes llamarlo y llevarlo a casa, la realidad es que hay varias cosas que debes considerar para que todo salga muy bien.
Lo primero: obsérvalo y gana su confianza
Antes de acercarte e intentar agarrarlo, primero observa su comportamiento y gánate su confianza dejándole comida y agua limpia en el lugar que suele merodear, ya sea afuera de tu edificio, escuela, casa o lugar de trabajo.
Con comida y agüita se sentirá más seguro de acercarse a ti.
Observa cómo come y bebe (si lo hace con ganas, si le cuesta trabajo), si hace pipí o popó de manera normal o hace extraño. Toda esta información será de mucha ayuda para el veterinario que lo revise.
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No, no lo bañes
Aunque lo veas sucio y sientas que debes bañarlo de inmediato, no lo hagas. Algunos perritos que viven en la calle pueden tener enfermedades en la piel o parásitos transmisibles a humanos.
Solo dale de comer, ponle un collar y de inmediato…
Llévalo al veterinario
Este paso es fundamental. Lo peor que puedes hacer es llevarlo a casa, bañarlo y olvidarte de la visita médica.
Lo decimos de nuevo: es necesario llevar a tu nuevo compañero al veterinario para una revisión general y un plan de acción.
Antes de vacunarlo, es probable que reciba un buen baño, revisión de su piel y desparasitación -más de una dosis, seguramente- interna y externa.
En cuanto tu nuevo perrito sea desparasitado y bien alimentado estará listo para ponerse al corriente con sus vacunas.
Que no se te olvide: ¡llévalo al veterinario!








